Los beneficios de la nueva tecnología 5G que está a punto de llegar son muchos. Uno de los ejemplos más utilizados para explicar esos beneficios es el de un coche que puede ser pilotado sin conductor a través del 5G.

Y es que con la tecnología 5G todo estará conectado. Desde la producción de vehículos a cámaras de seguridad o cirugía. Se abre un mundo de enormes posibilidades pero también de importantes riesgos, como se ha manifestado con la reciente crisis de Huawei.

Riesgos del 5G

Los principales riesgos que trae consigo la tecnología 5G son la seguridad y la privacidad.

En el caso indicado anteriormente del coche sin conductor, puede ocurrir que un hacker, mediante un ataque informático, se haga con el control de ese coche. Igualmente, a través de las redes 5G puede interceptar una cirugía monitorizada o usar datos sensibles de los ciudadanos en cualquier parte del mundo para comercializar con ellos.

Con la tecnología 5G el procesamiento de información será mucho mayor y será posible conectar muchos más dispositivos a la red. Por ello, esta tecnología será en la que se fundamenten los coches autónomos, el Internet de la cosas o las Smart Cities.

Sigamos con el ejemplo del vehículo inteligente. En este caso, los datos personales de su dueño estarán en manos del taller, del concesionario, de la financiera, de las empresas encargadas de la matriculación, de la compañía de seguros, etc. Y, en caso de que se informe de un fallo técnico o se produzca un siniestro, todos estarán interconectados.

Salud y brecha digital

En China, el gobierno ya vigila a sus ciudadanos a través del reconocimiento facial con cientos de cámaras que, con el 5G, incrementarían su poder de conectividad gracias a un aumento de la velocidad y a que no se producirán cortes en la señal.

Esta nueva tecnología también podría acarrear riesgos para la inclusión social y para la sanidad. Hace unos años, médicos y científicos de varios países pidieron que se retrasara la aplicación del 5G hasta tener la certeza de que no resulta dañino para la salud de las personas. Con esta tecnología se producirá un importante aumento de radiación por los que es necesario que los gobiernos garanticen que ello no perjudicará a la salud.

También es necesario garantizar que esta tecnología tendrá un bajo coste para los usuarios y que existirá igualdad para poder acceder a ella.

El 5G se ha convertido en este momento en un nuevo motivo para la lucha geopolítica. El ejemplo está en la guerra comercial entre EE.UU. y China y la presencia de Huawei como una parte esencial del juego. Ahora la lucha es por el control del 5G y el futuro de las redes digitales y los datos. Este futuro podría ser controlado por gobiernos totalitarios y ciberdelincuentes si no se establece una regulación y unas medidas de seguridad  adecuadas.

La Unión Europea, ante esta batalla comercial entre EE.UU. y China, intenta pasar desapercibida, sin establecer vetos a ninguna empresa pero avisando de los riesgos. El mayor proveedor de tecnología 5G en el mundo es Huawei y tiene contratos en Europa. Además será quien se encargue de realizar el despliegue de la red 5G en España. Este negocio prevé en seis años unos ingresos de más de 220.000 millones de euros en todo el mundo.

Red propia de 5G en EE.UU.

Europa no ha acatado la solicitud de veto impuesta por EE.UU. a Huawei. También el Reino Unido otorgará a esta compañía una parte del despliegue del 5G.

La directiva europea de seguridad digital establece la posibilidad de que los Estados miembros excluyan a empresas del despliegue de esta tecnología, pero de momento ningún país lo ha hecho. Huawei es la compañía que dispone de una tecnología 5G más barata y más desarrollada.

Los expertos consideran que el verdadero problema está en el peligro que supone que países como China puedan ejercer un control en la conformación de esta tecnología en el resto del mundo. Ante esto, la solución sería crear redes propias y protegerlas frente a intromisiones extranjeras. Por eso EE.UU., además de prohibir acuerdos con Huawei, pretende establecer una red 5G nacional.

Los americanos pretenden construir una red 5G con proveedores nacionales y crear una empresa que se encargue de gestionarla y comercializarla. De esta forma tendría una infraestructura propia ajena a injerencias de terceros países como China.

Europa decide vigilar

Ante esto, la UE ha impuesto una serie de medidas y ha establecido un calendario para adoptar entre los Estados miembros decisiones comunes. Dentro de esas medidas se incluyen mecanismos políticos y legislativos para asegurar el sistema democrático, la sociedad y la economía dentro de Europa.

Para asegurar la autonomía de la UE es esencial la ciberseguridad y se aconseja que se realice por los Estados miembros una evaluación de riesgos de la tecnología 5G en cada país. Esta evaluación debe estar lista a finales de junio de 2019. Y en ella se establecerán las condiciones que garanticen la seguridad de las redes públicas.

Posteriormente, se intercambiará la información obtenida por cada Estado miembro y, junto a la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA), se elaborará una evaluación de riesgos coordinada en octubre de 2019. A partir de ahí, se aprobarán medidas que reduzcan los riesgos de ciberseguridad que se hayan detectado.

¿Esta postura es correcta?

Existen tres tipos de seguridad:

  • Jurídica
  • Tecnológica
  • Nacional

La seguridad jurídica se garantiza a través del RGPD, que establece cuantiosas multas en casos de incumplimiento en materia de protección de datos. Para garantizar la seguridad tecnológica pueden implantarse medidas de seguridad que eviten ciberataques y establezcan los procesos de actuación en caso de ser víctimas de alguno. Sin embargo, es complicado establecer medidas para proteger la seguridad nacional ya que esto está fuera del alcance de la jurisdicción europea y depende de los servicios de defensa e inteligencia.

¿Puede Europa crear una red 5G propia?

Compañías como Nokia o Ericsson han manifestado que están preparadas para, en caso de que se cancelen los contratos con Huawei, pueden asumen el gran volumen de trabajo. Pero la tecnología china nos lleva muchos años de ventaja por lo que no sería una buena idea para la economía europea retrasar la implantación del 5G para esperar a crear una tecnología propia.

Hay empresas tecnológicas que se sorprenden de que Europa no comience una estrategia similar a la realizada en EE.UU. para impedir que los ciudadanos y las empresas sean controlados por infraestructuras extranjeras.

Además de la ciberseguridad de la tecnología 5G, los datos de empresas y ciudadanos europeos se encuentran almacenados en redes pertenecientes a proveedores chinos o americanos.

¿Existe riesgo de seguridad en España?

El CNI considera que sí que existe un riesgo de seguridad en nuestro país con la implantación de la tecnología 5G. Pero considera también que se podrá superar debido al importante desarrollo tecnológico existente.

Algunas compañías de telecomunicaciones en España defienden la seguridad de sus redes de 4G y de 5G. Pero otras consideran que debe realizarse un análisis más profundo para evitar mayores riesgos.

En nuestro país existen avanzadas normas en materia de ciberseguridad con las que se pretende:

  • Favorecer el aprovechamiento de las TIC
  • Aumentar la confianza digital
  • Mejorar los servicios
  • Innovar, generar talento e investigación avanzada

El primer despliegue de la tecnología 5G en España se realizará por Vodafone y Huawei este verano. Las dos compañías consideran este despliegue como seguro, indicando que no hay ninguna prueba de que esta red represente algún riesgo para la seguridad de nuestro país.

Guerra del 5G: crear una red segura que garantice la privacidad
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