Nos consultan en qué condiciones según la Ley de Protección de Datos (LOPD) se puede grabar las asambleas de una asociación.

Asamblea

Siendo evidente que la grabación de una asamblea recogerá la imagen de muchos de los participantes, queda claro la aplicación de la LOPD puesto que la imagen es uno de los datos de carácter personal protegidos por dicha norma.

En el Informe 0112/2009 de su Gabinete Jurídico, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) da cumplida respuesta a esta cuestión.

La AEPD señala en primera instancia que cualquier tratamiento de datos ha de obedecer al principio de proporcionalidad, que según la Sentencia 207/1996 del Tribunal Constitucional:

(…) para comprobar si una medida restrictiva de un derecho fundamental supera el juicio de proporcionalidad, es necesario constatar si cumple los tres siguientes requisitos o condiciones: «si tal medida es susceptible de conseguir el objetivo propuesto (juicio de idoneidad); si, además, es necesaria, en el sentido de que no exista otra medida más moderada para la consecución de tal propósito con igual eficacia (juicio de necesidad); y, finalmente, si la misma es ponderada o equilibrada, por derivarse de ella más beneficios o ventajas para el interés general que perjuicios sobre otros bienes o valores en conflicto (juicio de proporcionalidad en sentido estricto).

Por lo tanto habrá que examnar cuál es la finalidad de la grabación de la asamblea, teniendo en cuenta que si tal finalidad pudiera ser conseguida por la realización de una actividad distinta al citado tratamiento debería optarse por esa última, ya que el tratamiento de los datos de carácter personal supone una limitación del derecho de la persona a disponer de la información referida a la misma.

Una vez aclarada esta cuestión el siguiente paso sería someter el tratamiento de datos al resto de requisitos LOPD: desde obtener el consentimiento del interesado para el tratamiento o cesión de los datos y la de informarle sobre los derechos que le asisten, así como sobre la identidad y dirección del responsable y sobre el uso que se va a dar a esos datos.

Puesto que este trámite puede hacerse en exceso farragoso si el consentimiento se ha de recabar de forma individual por parte de cada participante, la opción que le queda al colectivo es obtener ese consentimiento desde el mismo momento de la adhesión del interesado a la asociación mediante la inclusión del tratamiento en los estatutos, ya que según la AEPD:

(…) el asociado por el hecho de adquirir tal condición debe conocerlos y aceptarlos, de modo que será posible considerar que su incorporación a la asociación implica la creación de una relación jurídica entre aquél y ésta, cuyos términos serán fijados por los propios Estatutos. De este modo, el uso de los datos derivado de tal relación quedará delimitado por la finalidad que se haya previsto a tal efecto en los Estatutos.

Grabación de asambleas de una asociación
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