Vamos a hablar a fondo sobre el derecho al olvido, su definición, normativa & leyes y sus obligaciones para la empresa.

Resulta incuestionable el impacto que Internet tiene sobre nuestra vida diaria, tanto personal como profesional, y resulta también difícilmente soslayable escapar al efecto invasivo que su uso provoca sobre nuestra vida privada, tratando, almacenando, modificando y mostrando información que quizá no queremos que sea accesible públicamente de forma indefinida.

Imaginemos que hace 15 años hemos estado inmersos en un procedimiento de ejecución hipotecaria a causa de una deuda, el cual ya hemos saldado y está completamente liquidado. Sin embargo, esa información está recogida en una página oficial que aparece en los primeros 3 resultados siempre que buscamos nuestro nombre en Google. Obviamente no queremos que nuestro nombre y reputación quede eternamente vinculado a ese hecho ya superado, dando una imagen errónea de nosotros. En este caso tendríamos derecho al “olvido”, a solicitar que no se nos asocie nuestro nombre con esa página web cuando se busque información sobre nosotros en el navegador.

De esta necesidad de muchos ciudadanos de poder eliminar información personal que no tenga ningún valor informativo, periodístico o académico, errónea u obsoleta, nace el denominado “derecho al olvido”.

¿Qué es?

Formalmente, este derecho al olvido consistiría en el derecho a solicitar, bajo ciertas condiciones, que los enlaces a tus datos personales no figuren en los resultados de una búsqueda en internet realizada por tu nombre.

Normativa y leyes

  • REGLAMENTO (UE) 2016/679 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO, de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE (Reglamento General de Protección de Datos – RGPD)
  • LEY ORGÁNICA 3/2018, de 5 de Diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD)

COMPARATIVA: Derecho de supresión vs. derecho al olvido

Dado que los efectos del ejercicio de ambos derechos pueden confundirse en muchos casos, consideramos prudente realizar una diferenciación, dado que pese a ser complementarios en muchos casos, se trata de dos conceptos distintos.

Derecho de supresión

El RGPD regula este derecho como una manifestación propia del consentimiento, en otras palabras, tendremos el derecho a revocar nuestro consentimiento prestado anteriormente y de esta forma solicitar a las compañías que eliminen los datos personales de los que somos titulares que obren en su poder.

Por tanto podremos exigir la eliminación de cualquier dato personal mediante petición directa al responsable, no necesariamente tratándose de datos almacenados en Internet o en un buscador, sino cualquier dato de cualquier empresa con la que hayamos tenido relación en el pasado.

Derecho al olvido

El derecho al olvido es la manifestación del derecho de supresión aplicado de forma concreta a los buscadores de Internet. Tal como comentábamos al comienzo del post, se traduce en el derecho a impedir la divulgación de datos personales o información a través de Internet siempre y cuando su publicación no encaje con los principios de adecuación y pertinencia previstos en la norma.

Para el ciudadano afectado esto comprende que podrá solicitar la moderación de la difusión universal e ilimitada de sus datos personales en los buscadores generales para información errónea, obsoleta o carente de cualquier relevancia informativa o de interés pública. Huelga decir que esto es se aplica indistintamente para publicaciones legítimas, tales como boletines oficiales o artículos en medios de comunicación.

Resulta importante matizar que la ejecución de este derecho no elimina la página web donde la información está contenida, sino que sus efectos se dirigen de forma exclusiva al buscador de Internet. La página web con la información seguirá existiendo, pero no sé podrá relacionar de ninguna forma con los datos personales del interesado, ya que al buscar su nombre o apellidos u otros aspectos personales, el navegador no le remitirá a dicha página donde se contiene la información que se desea “olvidar”.

Obligaciones de las empresas

¿Cómo pueden ejercerlo los interesados?

El derecho al olvido puede ejercitarse ante:

  1. El Responsable del tratamiento de los datos personales del interesado: motores de búsqueda en Internet (como Google o Yahoo, entre otros)
  2. La Agencia Española de Protección de Datos

Como responsables de tratamiento, el RGPD nos exige que proporcionemos a los ciudadanos la información necesaria sobre cómo pueden ejercitar sus derechos y ante quién deben hacerlo. Ahí entra en juego el establecimiento de una buena política de protección de datos que informe convenientemente al interesado de los cauces procedimentales que ha de seguir para ejercer sus derechos en esta materia, determinando la forma, plazo y a dónde ha de dirigirse, así como de plazos de resolución y respuesta.

Además, debemos disponer de un canal sencillo y gratuito para ello. La forma más cómoda es poner a disposición de los usuarios un correo electrónico al efecto para que dirijan a él todas las solicitudes.

Google y el Derecho al Olvido

El largo camino para que este derecho fuera reconocido por nuestro ordenamiento jurídico comienza en 1998 cuando un ciudadano español publica en un periodo dos anuncios sobre una subasta de inmuebles relacionada con un embargo, descubriendo doce años después que esa información permanecía en Google y era accesible al buscar su nombre, lo que considera un claro perjuicio para su reputación. Ahí comienza un periplo judicial que se resolvería en la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) 13-5-14, asunto C-131/12.

El Tribunal entiende que la actividad de un motor de búsqueda como Google debe calificarse como “tratamiento de datos personales” cuando afecta a información de personas físicas, convirtiéndole por tanto en responsable de dicho tratamiento. Esto se justifica en que el buscador recoge esa información de terceros, la indexa automáticamente, la almacena y la pone a disposición de cualquier persona.

Coste de solicitar la eliminación de nuestros datos

Hace unos meses se publicó la noticia de un ciudadano de Gerona que había tenido una discusión en su localidad por quitar lazos amarillos de las calles. Eso ha provocado que cada vez que introduce su nombre en Google aparezcan decenas de comentarios negativos.

El tener comentarios negativos en Internet puede ocasionar importantes perjuicios a la persona, sobre todo a la hora de encontrar un trabajo. Esto se puede solucionar solicitando el derecho al olvido para que Google elimine nuestros datos de los buscadores.

Sin embargo, Google puede decidir no eliminar esa información por considerarla de interés público, como le ocurrió al ciudadano catalán.

En cinco años Google ha recibido casi 800.000 solicitudes de eliminación de más de 3 millones de urls. Y más del 55% de esas solicitudes han sido rechazadas. Para ello Google se justifica en un equilibrio entre la privacidad de la persona y el interés público de esa información.

Estas decisiones las toma un equipo de especialistas que trabajan en la sede de Dublín de Google. En casos más complejos, estos trasladan la decisión a otros expertos o abogados con más conocimientos en el tema.

La eliminación de los contenidos que hace Google Europa solo afecta a los países miembros de la UE. Pero esa información seguirá apareciendo fuera de la UE.

500 euros por cada link borrado

Han surgido diversas empresas que ofrecen el servicio de borrado de datos en Internet pero el coste de hacerlo es muy elevado.

Así ocurre con la empresa Eliminalia que cobra 500 euros por cada link que elimine. Así lo confirma el ciudadano catalán que, tras la negativa de Google, acudió a esta empresa y le pidieron un total de 18.000 euros por borrar su información de la red.

Desde la empresa se defiendes indicando que utilizan diversas gestiones y técnicas para conseguir eliminar esa información pero no las comparten para evitar que otras empresas de la competencia les copien. Indican que el precio de borrar una sola url puede estar entre los 300 y los 1.000 euros.

Otra de las empresas que se dedican a ofrecer este servicio es Bórrame.es. La entidad indica que los trámites son similares a los que realiza el usuario pero, debido a su experiencia, tienen un mayor porcentaje de éxito que si lo realiza el ciudadano por sí mismo. Esta empresa cobra entre 100 y 150 euros por cada url eliminada.

Otras alternativas para borrar la información

Si no tenemos esa cantidad de dinero para contratar una empresa que borre nuestros datos de Internet existen otras alternativas.

Una de ellas es acudir a expertos en SEO para que reduzcan el posicionamiento de esa información en los buscadores. Para aumentar la posición Google busca la creación de contenido único y de calidad. Por ejemplo, para que vaya desapareciendo la información que queremos borrar, puede crearse una página web nueva con nuestro nombre o un perfil nuevo en Facebook o Twitter. Así, al buscar en Google con nuestro nombre, esos resultados irán ocupando las primeras posiciones y bajará la información negativa que queremos eliminar.

En algunos casos se utilizan coacciones sobre quien ha publicado esa información. Para ello puede ofrecerse algo a cambio o realizar amenazas en blogs o foros.

En los casos en que las publicaciones se realicen en medios de comunicación la situación es más complicada. Si ese medio no acepta retirar la publicación y Google no nos admite la solicitud de borrado es muy complicado que desaparezca o baje la posición de esa información por mucho contenido de calidad que se cree.

Preguntas frecuentes de nuestros clientes

¿Quién puede ejercitar el derecho al olvido?

Lo podrá ejercitar el titular de los datos personales que se encuentren indexados en el buscador objeto de la reclamación, siempre y cuando concurran los requisitos recogidos en el RGPD y la nueva LOPD.

¿Cuáles son estos requisitos?

Están regulados en el artículo 17 del RGPD :

  • Cuando los datos personales ya no son necesarios para el fin con el que fueron recogidos
  • Si el individuo retira su consentimiento o éste hubiera sido recogido de forma ilícita
  • Si el interesado se opone al tratamiento de sus datos y no existe un interés legítimo para tratarlos
  • Si los datos se hubiera obtenido de forma ilícita o ilegal
  • Si los datos se hubieran tratado mediante la oferta de servicios de la sociedad de la información a un menor
  • Los datos se deben suprimir para cumplir con una obligación legal, que resulte aplicable al responsable del tratamiento

Asimismo, el interesado no tendrá derecho a que el responsable de tratamiento elimine cualquier referencias a sus datos personales, cuando:

  • El tratamiento esté protegido por el derecho a la libertad de expresión
  • El tratamiento sea necesario para cumplir una obligación legal, una misión de interés público o el ejercicio de poderes públicos
  • El tratamiento sea necesario para el ejercicio o la defensa de reclamaciones
  • Los datos se utilicen en el ámbito de la salud para fines de interés público
  • Los datos sean usados para fines de archivo de interés público, fines estadísticos, así como para la investigación histórica o científica

¿Cómo puedo ejercitarlo ante Google?

Gracias a la evolución jurisprudencial y legislativa que ha experimentado este derecho en cuanto a su reconocimiento y extensión, los principales navegadores cuentan con mecanismo de reclamación propios con toda la información necesaria para los interesados.

Ejemplo Google:
Acceso para solicitar la eliminación de contenido indexado en sus búsquedas

Si mediante este procedimiento no obtuviéramos respuesta a nuestra petición o no estuviéramos conformes con ella, debemos dirigirnos ante la Agencia Española de Protección de Datos. La Agencia estudiará en profundidad las características de la solicitud y si se da el cumplimiento de requisitos que hemos reseñado en el punto anterior, estimando o desestimando la solicitud. Si no estamos conforme con la resolución nos quedaría recurrir a la vía judicial.

Una vez estimada mi solicitud, ¿la información queda eliminada de Internet?

La respuesta es no. Tal y como recoge la Sentencia del TJUE, de 13 de Mayo de 2014, los efectos de la aplicación del derecho de olvido se extenderán solamente a los resultados obtenidos en las búsquedas realizadas en el buscador con el nombre de la persona interesada, no acarreando la supresión de la página de los índices del buscador ni de la fuente original.

Derecho al olvido y el RGPD – ¿Qué es? – Normativa & Obligaciones
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Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
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  1. Hola wenas avir sí mi pueden ayudar pq un mi publica mi foto en su Facebook y comentarios de odio y menazas. Y tengo la declaración de policía Nacional y kero ke mi ayudan para ketar mi foto de su Facebook ke tengo ke hacer el nombre de su Facebook es ( Mohamed sabinillas) espero que mi ayudan estoy totalmente nervioso y no duermo

  2. Buenas noches
    Solicito de su ayuda para poder borrar información que se encuentra en la Web, la cual me está afectando de forma psicológica y socialmente