Google es el motor de búsqueda más usado del mundo. Un gigante de internet que cuenta con información privada de millones de usuarios. ¿Qué hace el buscador con nuestra información personal? Descúbrelo en esta guía sobre privacidad en Google.

Así trata el buscador nuestros datos

Al darnos de alta en alguno de los servicios de Google estamos aceptando sus políticas de privacidad y tratamiento de datos. Esto incluye plataformas como Gmail, Google Maps, Youtube, Chrome, Analytics, Adsense, Google Drive, Android y muchas otras herramientas. Pero, ¿qué información personal guarda Google? Y más aún, ¿qué hace el buscador con nuestros datos personales?

¿Qué datos personales guarda Google?

Según reflejan las políticas de privacidad de Google, la empresa puede recoger tres tipos de información sobre los usuarios:

Información personal requerida para el registro

  • Nombre.
  • Correo electrónico.
  • Sexo.
  • Edad.
  • Teléfono.
  • Nacionalidad.

Datos sobre comportamientos en servicios de Google

  • Páginas web visitadas.
  • Qué videos se han visto.
  • Contenido que se ha consultado.
  • Anuncios en los que se ha hecho clic.
  • Direcciones IP.
  • Datos sobre cookies.

Información sobre contenido creado en cuentas de Google

  • Correos enviados.
  • Contactos añadidos.
  • Calendarios de eventos.
  • Fotos y vídeos subidos a redes sociales.

¿Para qué utiliza la información personal?

La política de privacidad en Google recoge dos supuestos en los que el buscador puede acceder a los datos de los usuarios:

Para mejorar el servicio

La información sirve para ofrecer servicios más adecuados a cada usuario. Por ejemplo:

  • Servicios GPS de Google Maps.
  • Búsquedas más adecuadas a cada usuario.
  • Recomendación de vídeos relacionados en Youtube.
  • Función de autocompletar formularios en Chrome.

Con fines publicitarios

El buscador puede colocar banners de sus anunciantes relacionados con las búsquedas realizadas por el usuario.

  • Siempre y cuando el usuario haya aceptado las condiciones del servicio.
  • El usuario puede gestionar desde su perfil personal de Google las condiciones en las que desea recibir (o no) publicidad online de Google.

¿Cómo viajan tus datos personales?

Google funciona mediante una gran cantidad de algoritmos. Cuando un usuario realiza una búsqueda, los robots analizan y ordenan la información, presentando la más relevante en las primeras páginas. Sin embargo, al recoger todos estos datos, los robots también pueden indexar información privada del usuario presente en otras páginas.

Imagina que estás dado de alta en una web y al hacer una consulta tus datos privados aparecen en el motor de búsqueda. ¿Cómo evitar esto? ¿Cómo conseguir que los datos personales no aparezcan en las búsquedas de Google?

La forma más sencilla es utilizando Google Webmaster Tools. Hay que dirigirse a la sección «Recursos» > «Webpage Removal Request». En el apartado «Nueva petición de eliminación» se puede enviar una instancia a Google, la cual será estudiada en los siguientes 5 días laborables.

¿Cómo protege Google la privacidad de los usuarios?

Hay diversos métodos que usa Google para proteger la información personal de sus usuarios. La función de estos servicios es proteger los datos privados y evitar problemas como el spam, la descarga de archivos con virus o la suplantación de identidad.

Estas son algunas de las herramientas que usa Google para proteger la privacidad.

  • Protocolo de cifrado durante la navegación.
  • Función de navegación segura.
  • Sistema de verificación en dos pasos para cumplir con la doble capa informativa que exige el RGPD
  • Revisiones periódicas de los procesos de almacenamiento y tratamiento de datos.
  • Implantación de medidas de seguridad para impedir el acceso no autorizado a las instalaciones.
  • Limitación del acceso a la información a empleados o contratistas de Google. Estos agentes deben usar la información en los términos definidos por las obligaciones contractuales y legales.

Cómo configurar la privacidad en Google

Para entrar a la configuración de la privacidad en Google hay que acceder a la cuenta. Hay diferentes opciones para configurar y revisar nuestros datos:

  • Controles de actividad: permite controlar el tipo de datos que guarda Google sobre nuestra actividad: webs visitadas, historial de vídeos vistos en Youtube, etc, con el objetivo de mejorar la experiencia del usuario.
  • Sobre ti: para decidir los datos que otros usuarios ven sobre nosotros.
  • Recomendaciones compartidas: sirve para decidir si tu foto o tu nombre puede ser utilizados en textos comerciales o publicitarios.
  • Datos compartidos por ti: para gestionar con quién se comparte información en Google +.
  • Configuración de anuncios: permite establecer las preferencias para la visualización de anuncios dentro del contenido web.

Por otro lado, Google ofrece a los usuarios varias formas de gestionar y revisar su información.

  • Desde el Panel de control.
  • En la sección ‘Mi actividad’.
  • Entrando en ‘Información personal y privacidad’.

También puedes ir a este enlace para realizar una revisión completa de la privacidad en Google.

Privacidad en otros servicios

Google no solo es un motor de búsqueda. En la actualidad es una de las multinacionales más importantes del mundo en el sector de internet, software y nuevas tecnologías. Cuenta con muchas otras aplicaciones que son utilizados por millones de usuarios. ¿Cómo trata Google la privacidad en estos servicios?

Fotos

Google Fotos permite compartir fotos, vídeos o álbumes con tus contactos. Las opciones de privacidad de Google Fotos permiten configurar los siguientes parámetros:

  • Dejar de compartir un álbum (nadie más podrá ver las fotos).
  • Impedir que otras personas añadan tus fotos a su álbum.
  • Ver y desactivar todos los comentarios y «Me gusta» recibidos.
  • Abandonar un álbum (todas tus publicaciones también desaparecerán).
  • Bloquear usuarios.
  • Recibir sugerencias.

Drive

Google Drive permite guardar datos en la Nube y acceder a ellos desde cualquier dispositivo. Toda la información subida a Google Drive es privada, a no ser que el propietario la comparta. Google afirma que los datos están protegidos en centros de seguridad de alta tecnología.

En cualquier caso, hay ciertos consejos de seguridad para Google Drive que merece la pena seguir:

  • No usar la cuenta de Google Drive en un ordenador público o compartido.
  • Cerrar siempre la sesión al terminar.

Chrome

Para ajustar las opciones de privacidad de Google Chrome hay que abrir el navegador y hacer clic en Configuración (parte superior derecha de la pantalla) y luego en Configuración avanzada > Privacidad y seguridad.

  • Solicitar ayuda online para resolver problemas de navegación.
  • Usar el servicio de autocompletado de búsquedas.
  • Otorgar acceso a las cookies para reducir el tiempo de carga de las páginas.
  • Enviar información a Google para que detecte sitios o aplicaciones potencialmente peligrosos.
  • Solicitar que no sea haga un seguimiento con tu tráfico web.
  • Enviar estadísticas e informes de fallos.

Maps

Google también recaba información sobre los viajes que realizas y os sitios que visitas. Puedes modificar las preferencias desde las opciones de privacidad de Google Maps.

Una de las maneras más sencillas de evitar el rastreo de tu posición desde Google Maps es desactivar el Historial de ubicaciones. Lo puedes hacer desde la sección Cronología.

Para no mostrar el historial de localizaciones en teléfonos con Android, hay que ir a Google Maps > Ajustes, y comprobar que la ubicación está desactivada. En dispositivos iOS hay que seguir la ruta Ajustes > Contenido personal > Ajustes de localización.

Google Plus

Las políticas de privacidad de Google Plus son similares a las de otras redes sociales como Facebook o Twitter. A través de las opciones de configuración, el usuario puede cambiar información relativa a su perfil, las notificaciones que recibe o si desea compartir su ubicación geográfica. En definitiva, una persona puede:

  • Editar su perfil
  • Definir qué notificaciones desea recibir.
  • Establecer restricciones de edad y contenido para las publicaciones.
  • Desconectar una aplicación.
  • Descargar datos personales.
  • Modificar la configuración de las búsquedas.
  • Administrar fotos y vídeos.

Puedes ver el resto de opciones para configurar la privacidad en Google + en este enlace.

Preguntas frecuentes

¿Puede Google ceder nuestros datos a terceros?

Google puede ceder los datos personales a afiliados o empresas afines. Estos agentes deben respetar las medidas de seguridad y confidencialidad exigidas por la ley y las políticas de privacidad de Google.

La obligación de Google a ceder los datos a terceros también puede ser debida a motivos legales o disposiciones judiciales:

  • Cumplir con alguna exigencia de la ley o colaborar en procesos legales.
  • Investigar posibles infracciones del reglamento.
  • Proteger a la propia Google y sus usuarios ante actuaciones que pongan en peligro sus derechos o su seguridad.
  • Prevenir fraudes o soluciones problemas técnicos que afectan a datos de clientes.

¿Se pueden eliminar datos de los resultados de búsqueda?

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha determinado que cualquier usuario tiene derecho a solicitar que los motores de búsqueda eliminen sus datos de las consultas. Esta INFO debe desaparecer de las búsquedas o aparecer como irrelevantes o inadecuada.

Para eliminar datos de las consultas de Google solo tienes enviar una solicitud.

¿Las consultas de búsqueda se envían a las webs de destino?

En algunos casos, sí. Al hacer clic en un enlace tras una búsqueda, la web de destino podría tener acceso a la URL de referencia y a la consulta realizada (saber qué palabras ha usado el usuario para llegar a su página). Esto se puede evitar usando la búsqueda cifrada de Google (SSL).

¿Se puede limitar el acceso a los mejores de edad?

. Las opciones de privacidad en Google incluyen funciones para gestionar el acceso de los menores  sus servicios. Puedes acceder a ellas en el Centro de seguridad para familias.

Proyecto Nightingale de Google

Google ha creado una asociación, llamada Project Nightingale, que tiene como objetivo mejorar cómo se utiliza la información para la atención al paciente. Específicamente, Ascension (el segundo sistema de salud más grande de EEUU) y Google están tratando de crear herramientas, incluida la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, » para hacer que los registros de salud sean más útiles, más accesibles y más buscables » para los médicos.

Los pacientes y los médicos han planteado preocupaciones de privacidad sobre el plan. Las principales preocupaciones son la falta de notificación a los médicos y el consentimiento de los pacientes.

La información se puede utilizar para identificar amenazas a la salud, comprender cómo se propagan las enfermedades y decidir cómo gastar recursos. Pero es más complicado que eso.

La ley trata de lo que se puede hacer con los datos. Esta pieza se centra en la ética de este proyecto.

Más allá de Hipócrates

Los proyectos de Big Data como este siempre deben ser analizados éticamente. Sin embargo, los debates sobre la ética de los datos a menudo se centran estrechamente en cuestiones de consentimiento.

De hecho, las determinaciones éticas requieren equilibrar principios éticos diferentes y, a veces, competitivos. A veces puede ser ético recopilar y utilizar información altamente confidencial sin obtener el consentimiento de un individuo.

La ética de la salud pública es útil para evaluar actividades que afectan la salud de la población. Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) describe la ética de la salud pública con cuatro principios:

  • Bien común: ¿la actividad promueve el beneficio colectivo?
  • Equidad: ¿la actividad reduce las cargas o los riesgos para la salud o las oportunidades?
  • Respeto a las personas: ¿la actividad apoya los derechos e intereses individuales?
  • Buen gobierno: ¿la actividad tiene procesos para la transparencia pública y la rendición de cuentas?

La ética de la salud pública es un marco apropiado para evaluar el Proyecto Nightingale, dada su escala masiva. Pero el contexto actual de atención médica es relevante.

El sistema y sus luchas

Durante más de una década, los académicos han argumentado que se necesitan soluciones tecnológicas para abordar tres desafíos principales sobre cómo el sistema de salud utiliza la información.

Primero, el sistema de salud lucha por integrar nuevos conocimientos en la atención al paciente. La nueva evidencia médica tarda 17 años en cambiar la práctica clínica, en promedio. El ritmo vertiginoso de la ciencia desafía a los médicos a mantenerse al día. Y, la aplicación de los conocimientos médicos modernos requiere que los médicos consideren más factores de lo que es humanamente posible .

En segundo lugar, la información es fundamental para prevenir muchos errores médicos. Los problemas de comunicación, los errores de juicio y el diagnóstico incorrecto o las decisiones de tratamiento pueden tener consecuencias devastadoras para los pacientes.

Tercero, el sistema no aprende de la atención. Por ejemplo, un médico y un paciente pueden probar varios medicamentos diferentes antes de encontrar el correcto. Un medicamento podría no ayudar, otro podría causar efectos secundarios terribles y encontrar el mejor medicamento puede llevar meses o años. El sistema de salud no aprende de ese proceso de atención. Los proveedores individuales obtendrán conocimiento a lo largo de la vida, pero ese conocimiento nunca se agrega o comparte de manera eficiente.

Para ayudar a abordar estos desafíos, el Instituto de Medicina en 2007 introdujo una visión para un sistema de salud de aprendizaje que aprendería rápidamente de la atención al paciente y usaría ese conocimiento para mejorar la atención futura.

El concepto es simple, pero aprender sistemas de salud requiere plataformas sofisticadas de tecnología de la información capaces de extraer conocimiento de la evidencia existente y millones de registros de tratamiento.

Beneficios del Proyecto Nightingale

El Proyecto Nightingale parece alinearse con el concepto de aprendizaje del sistema de salud. Mejorar sistemáticamente la atención médica es un bien común claro.

Aunque un sistema de salud de aprendizaje requiere compartir datos de pacientes, los pacientes se beneficiarán de una mejor atención médica. El intercambio recíproco de datos por parte de los pacientes para un beneficio colectivo es un ejemplo prototípico del principio del «bien común» en la ética de la salud pública.

El Proyecto Nightingale también podría mejorar la equidad en salud. Por ejemplo, las minorías y las mujeres embarazadas están subrepresentadas en los estudios de investigación, lo que plantea la preocupación de que algunos conocimientos médicos podrían no estar bien adaptados a estos pacientes. Un sistema de salud de aprendizaje mejoraría la comprensión de qué tratamientos son efectivos y seguros para estas poblaciones subrepresentadas.

Para las actividades a pequeña escala, el respeto a las personas generalmente exige darles la oportunidad de tomar una decisión libre e informada de participar. Sin embargo, para las actividades realizadas a escala de toda la población, es posible mostrar respeto por las personas al involucrar al público e invitarlos al proceso de toma de decisiones. No está claro si Google involucra al público o pacientes en el Proyecto Nightingale.

Inconvenientes

Algunos pacientes han criticado el Proyecto Nightingale porque no tiene una «opción de exclusión» para los pacientes que no desean que se comparta su información.

Sin embargo, los sistemas de exclusión voluntaria también plantean preocupaciones éticas. Permiten pasajeros gratis que se beneficiarán del conocimiento adquirido de los participantes. Segundo, el conocimiento de un sistema de salud de aprendizaje podría estar sesgado si suficientes personas optan por no participar. Si es así, la exclusión podría exponer a otros a una atención médica con más riesgos.

El buen gobierno es fundamental para apoyar una actividad de «bien común» que entre en conflicto con algunos intereses individuales. La transparencia y la responsabilidad son cruciales para mantener a las partes honestas y abiertas al escrutinio público. También facultan a las personas para exigir acciones del gobierno contra una actividad que no puede ser justificada éticamente. Existen pocas garantías, si es que hay alguna, de que el Proyecto Nightingale ofrezca suficiente transparencia y responsabilidad. Es probable que este sea el mayor desafío ético para este proyecto.

Problemas de consentimiento

Algunas de las mayores preocupaciones han sido sobre el consentimiento. Sin embargo, la ética de la salud pública no siempre requiere consentimiento. Una guía ética reciente de la OMS dice:

«Las personas tienen la obligación de contribuir … cuando se requieren conjuntos de datos confiables, válidos y completos y se cuenta con la protección correspondiente. En estas circunstancias, el consentimiento informado no es éticamente necesario «.

El argumento básico es que los individuos tienen la obligación moral de contribuir cuando existe un bajo riesgo individual y un alto beneficio para la población.

Actualmente, el público no sabe lo suficiente sobre el Proyecto Nightingale para hacer juicios éticos definitivos. Sin embargo, la ética de la salud pública probablemente brinda cierto apoyo a lo que Google está tratando de hacer. El problema ético más crítico podría ser cómo Google lo está haciendo.

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