Uno de los motivos más frecuentes de sanciones motivadas por incumplimientos de la Ley Orgánica de Protección de Datos es la cuestión de la videovigilancia. Hay dos razones principales para este liderazgo:

  • La videovigilancia es por lo general una aplicación muy visible de la LOPD. Mientras que sólo una inspección podría detectar la falta de una auditoría o la llevanza incorrecta de un listado de usuarios, cualquiera puede darse cuenta de que hay una cámara filmándole y no existe el correspondiente cartel de aviso.
  • Variedad de denunciantes. Las denuncias presentadas ante la Agencia Española de Protección de Datos parten por lo general de la persona que siente vulnerado su derecho a la intimidad, pero en el caso de la videovigilancia la nómina de denunciantes es mucho más variada: empleados, policía local, vecinos, servicios municipales, etc..

Casos reales

Veamos algunos casos reales:

DENUNCIADO DENUNCIANTE IMPORTE
Gimnasio Departamento de Interior 50.000 €
Bolera Área de Gobierno de Seguridad y Movilidad 1.500 €
Cadena de hoteles AEPD 2.500 €
Bazar Policía municipal 2.000 €
Empresa Privada AGPD (de oficio) 2.500 €
Hostal Federación de Comercio, Hostelería y Turismo de Aragón 2.000 €
Empresa Privada Direccion General de Policia de la Generalitat de Catalunya 1.500 €

Es importante recordar que si bien recientemente la publicación de la conocida como «Ley Omnibus» ha eliminado una de las exigencias que existían en el terreno de la videovigilancia, a saber: que la empresa que llevara a cabo la instalación estuviera debidamente registrada en el Ministerio del Interior como empresa autorizada; se mantienen por otro lado el resto de requisitos exigibles, como son:

  • elaboración de un registro de actividades de tratamiento en el caso de que se almacene la grabación de las imágenes,
  • colocación de una cartel visible que avise de la condición de zona videovigilada e identifique al responsable del fichero,
  • existencia de hojas informativas con el resto de la información sobre derechos y cómo ejercerlos a disposición de las personas físicas que así lo soliciten, etc…

Estos son sólo algunos de los casos, pero hay muchos más. Por los precedentes expuestos si el sistema de videovigilancia no lo instala una empresa autorizada, no tenemos la autorización para instalar el sistema de videovigilancia, no tenemos el cartel informativo ni hojas informativas o tenemos un cartel que no cumple la LOPD y/o no guardamos el secreto profesional (entre otros casos) es fácil que alguien, cómo has podido ver puede ser cualquiera: la policía, la propia Agencia, cualquier administración pública, un cliente, etc., nos denuncie ante la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) y nos sancionen.

¿Necesitas cumplir la LOPD?

Escribe aquí tu comentario

Deja un comentario

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

  1. Parece mentira que a estas alturas aún se vean infinidad de cámaras que no muestran ni siquiera el oportuno cartel de aviso, que además lo hay gratis en la misma página web de la Agencia.