Antes de Internet, el acoso escolar era un problema, pero era un problema que no se extendía a los dormitorios, salas de estar y más allá de la vida de los estudiantes. Los padres, educadores y profesionales de la salud mental son conscientes de lo dañino que puede ser el ciberacoso o ciberbullying, pero prevenirlo puede ser un gran desafío.

¿Las buenas noticias? Podemos tomar medidas efectivas para mantener a los estudiantes seguros. Prevenir el problema implica comprender qué es el ciberacoso, qué tan grande se ha vuelto el problema y ejemplos de acoso cibernético en acción.

Ya sea abiertamente agresivo o no, la intimidación es perjudicial para los estudiantes de todas las edades. Las diversas formas que puede adoptar la intimidación (verbal, social, física y cibernética) presentan diferentes desafíos, pero todas son en última instancia perjudiciales.

El acoso ocurre en persona y en Internet, afectando a jóvenes y adolescentes en una variedad de situaciones. El 28% de los estudiantes de entre 12 y 18 años han sido intimidados, y el 9% ha sufrido acoso cibernético.

Para intentar ofrecer alguna solución a este problema, en esta guía te explico los problemas relacionados con el acoso escolar y el acoso cibernético, y cómo ayudar a los estudiantes, padres y profesores a prevenir casos de ciberacoso en el futuro.

¿Qué es el ciberacoso/ciberbullying?

El ciberacoso o ciberbullying es una forma de acoso que tiene lugar en medios digitales. Los estudiantes pueden ser acosados ​​cibernéticamente a través de sus teléfonos, ordenadores y otros dispositivos al recibir chats, textos, mensajes, comentarios, publicaciones en foros e imágenes acosadores que les causan daño emocional.

El ciberacoso es un delito regulado en el Código penal. Está castigado con penas de tres meses a dos años de cárcel y multas de 6 a 24 meses.

La intimidación toma diferentes formas a diferentes edades, creciendo en complejidad y sutileza a medida que los estudiantes se desarrollan. La violencia física es la forma frecuente de acoso escolar entre los niños.

Este abuso generalmente se convierte en intimidación verbal o social a medida que los estudiantes maduran, a menudo con uno o más acosadores que excluyen o manipulan a su víctima a través de varios medios.

La popularidad de las redes sociales ha hecho que esta forma de acoso sea más frecuente, ya que las plataformas basadas en tecnología permiten a los perpetradores compartir palabras e imágenes hirientes de forma anónima.

Cabe señalar que mientras el ciberacoso puede producirse tanto entre adultos como entre menores, solo se considera ciberbullying cuando víctima y acosador o acosadores son menores.

Imagen conceptual ciberacoso ciberbullying

La importancia de prevenir: ¿Qué efectos tiene el ciberbullying sobre las personas?

¿Por qué es importante prevenir el ciberbullying? Por la misma razón que es importante prevenir cualquier tipo de acoso o bullying; porque la intimidación afecta directamente a las víctimas, pero también afecta a comunidades enteras. Las víctimas pueden sentir ira, depresión y ansiedad, tanto a corto como a largo plazo. Si continúa la intimidación, las víctimas pueden arremeter.

Cuando las escuelas, las organizaciones y los grupos no abordan el ciberacoso, puede hacer que otros, no solo las víctimas directas, se sientan inseguros, y finalmente pueden tener problemas para aprender.

Las principales consecuencias del ciberacoso a corto plazo son:

  • Depresión
  • Ansiedad y deseo de evitar situaciones en las que puede ocurrir bullying
  • Calificaciones más bajas que los compañeros no acosados
  • Pensamientos y sentimientos suicidas

A largo plazo, el ciberbullying puede producir:

  • Reducción de oportunidades laborales
  • Dificultad para confiar en las personas.
  • Dificultades interpersonales, incluido el miedo y la evitación de nuevas situaciones sociales.
  • Aumento de la incidencia de acoso y victimización continuos

Como los acosadores lastiman a otros, también se lastiman a sí mismos. Los adolescentes que intimidan a menudo no aprenden a expresarse de manera madura, y como resultado desarrollan tasas más altas de agresión, violencia y comportamiento antisocial. Su falta de habilidades de comportamiento son perjudiciales años después, ya que los acosadores a menudo tienen un mal desempeño en la escuela y tienen altas tasas de tabaquismo, depresión, violencia y alcoholismo.

Así, la prevención del ciberacoso o el ciberbullying es responsabilidad de todos, ya que es crucial para proteger la seguridad de los niños y adolescentes de todo el mundo. Sin embargo, a veces es difícil saber si un adolescente está siendo intimidado en línea o no.

Hay varias razones por las que el ciberacoso pasa desapercibido con tanta frecuencia, y muchos adultos bien intencionados no tienen idea de que existe un problema hasta que el problema se vuelve grave.

Es fácil para los acosadores y sus víctimas ocultar el ciberacoso, porque los padres y los maestros no ven todas las comunicaciones que se producen entre los jóvenes. Gran parte del ciberacoso ocurre en dispositivos móviles y en línea y es muy fácil que un niño sea acosado repetidamente sin que ningún adulto lo sepa.

Muchas víctimas están avergonzadas o sienten que no pueden hablar sobre lo que está sucediendo, incluso con personas de su confianza. Algunos temen que empeore el acoso escolar o que sus compañeros los excluyan de los grupos sociales.

Si bien es importante respetar la privacidad de los adolescentes y los niños, es igual de importante ayudar a prevenir el acoso cibernético y garantizar que los jóvenes no sean abusados en línea.

Los padres, educadores y profesionales de la salud mental deben aprender a detectar las señales de advertencia del acoso cibernético y tomar medidas proactivas para prevenirlo.

Concepto teclado ciberacoso ciberbullying

Tipos de ciberacoso

De acuerdo a las estadísticas, casi el 43% de los estudiantes han experimentado algún tipo de ciberacoso o sido testigos de ello.

El desarrollo de las nuevas tecnologías y la expansión de las redes sociales han propiciado el caldo de cultivo para que los métodos y tipos de acoso que ya existían  pasen del mundo real al digital sin muchos problemas y, lo que es peor, potenciando el acoso al «tener acceso» a las víctimas continuamente. Así, el ciberacoso y el ciberbullying presentan diferentes tipos, desde mensajes privados, pasando por publicación de vídeos humillantes, hasta correos y comentarios.

Exclusión

La exclusión es un tipo de acoso que ha pasado de la realidad al mundo digital. La forma de llevar a cabo esta forma de ciberacoso es exactamente igual a cómo se hace en la clase o en el centro de trabajo; consiste en excluir a la víctima deliberadamente del resto del grupo, en este caso, por ejemplo, no incluirlo en grupos de WhatsApp, videollamadas o juegos online grupales.

Harassment

Harassment es la palabra en inglés para acoso, y es la forma más básica del mismo. Trasladado al mundo digital, se traduce en insultos o amenazas enviadas a través de mensajes, correos electrónicos o redes sociales a la víctima. Dada la naturaleza de Internet, este acoso puede ser continuado.

Doxing

El Doxing es una técnica reciente y aunque estrictamente no es un tipo de ciberacoso, sí que se emplea para poder llevar a cabo acciones de acoso contra la víctima.

El Doxing consiste en recopilar toda la información posible de una persona a través de Internet (de sus redes sociales, bases de datos, utilizando técnicas de hacking, ingeniería social e incluso phising), para luego usar ese material para publicarlo en la Red, especialmente si se trata de contenido sensible, con el objetivo de incitar el acoso de la víctima en la vida real.

Fraping

El fraping consiste en que el acosador accede a la red o redes sociales de la víctima y, haciéndose pasar por ella, realiza publicaciones en su nombre, normalmente estas publicaciones tienen la intención de perjudicar la reputación de la víctima.

Enmascaramiento

El enmascaramiento se produce cuando el acosador quiere ocultar su identidad y crea un perfil falso para acosar e intimidar a su víctima. Al hacerlo desde una cuenta falsa, puede confundir a la víctima sobre la identidad del acosador y el origen de amenazas e insultos.

Dissing

El dissing es un tipo de ciberacoso que implica que el acosador y la víctima tienen una relación personal, mediante la cual el acosador conocer información potencialmente sensible sobre la víctima, que revelará a través de publicaciones públicas o mensajes privados con el fin de arruinar la reputación de la víctima o sus relaciones con otras personas.

Trolling

Aunque el trolling o troleo no es siempre una forma de ciberacoso, puede convertirse en ella cuando el troll se centra en una única víctima, a la que ataca constantemente con publicaciones inflamatorías, especialmente en redes sociales, con el fin de hundirla e, incluso, hacerle responder de forma violenta.

El troll normalmente es un desconocido o alguien que no tiene ningún tipo de relación personal con su víctima.

Flaming

El flaming consiste en publicar o enviar directamente a la vícitma insultos y comentarios humillantes. Es parecido al trolling, pero aquí el ataque es más directo y tiene como objetivo incitar a la víctima a entrar en una pelea online.

Catfishing

El catfishing es parecido al fraping, pero con la diferencia que aquí el acosador no toma el control de las redes sociales de la víctima, sino que se hace pasar por ella creando un perfil con su nombre y publicando a través de ella como si fuera la víctima, para lo que ha observado durante un tiempo su comportamiento en redes e incluso le ha robado fotos.

El objetivo del catfhising es destrozar la reputación de la víctima.

Grooming

Con el grooming entramos en el terreno del ciberacoso sexual, concretamente de parte de adultos hacia menores de edad. Consiste en cultivar con el niño una relación de confianza para prepararlo para el abuso sexual, ya sea mediante amenazas o haciendo creer al menor que no hay otra opción.

El grooming comienza como una relación positiva y normal en apariencia y con el paso del tiempo, el acosador va escalando sus peticiones y demandas sexuales al menor, desde pedirle que le envíe fotos de contenido sexual, hasta llegar a llevar a cabo un encuentro en el mundo real.

El grooming es un delito contemplado en nuestro Código Penal, donde se contemplan penas de prisión de hasta tres años.

Sexting

En sí mismo, el sexting no es una forma de ciberacoso, pero puede llevar a ello. El sexting consiste en enviar mensajes o imágenes de contenido sexual explícito a través del teléfono móvil (parecido al sexo telefónico, pero a través de aplicaciones de mensajería).

Normalmente, se produce entre dos personas que consienten en ello, el problema está en que esas imágenes pueden llegar a compartirse con terceros sin el consentimiento de su protagonista (lo que es un delito en sí), como ocurre en los casos de «porno-venganza» (cuando una pareja rompe su relación y uno de los miembros cuelga en sitios porno imágenes íntimas de su expareja), lo que puede llevar a provocar casos de acoso y ciberacoso sobre la víctima.

Víctima ciberacoso ciberbullying

Algunas pautas para prevenir el ciberacoso

Ahora que ya sabemos cómo funcionan el ciberacoso y el ciberbullying, a continuación os dejamos algunos consejos para prevenirlos; es cierto que lo ideal sería que quien acosa no lo hiciera, pero dada la sociedad en la que vivimos, hay algunas cosas que podemos hacer para prevenir ser víctimas o que otros sean víctimas de estas prácticas.

No publiques tu información personal en Internet

Esto incluye tu nombre, dirección, número de teléfono, nombre de la escuela, contraseñas, nombre de cualquier equipo con el que practicas deportes y cualquier otra información que se utilizaría para tratar de contactarte. Esta regla se aplica también a la información personal de otros.

No tienes derecho a publicar la información personal de otro Se considera un delito penal si lo haces.

La información personal también incluye fotografías. Si publicas fotos tuyas, asegúrate de que la foto sea absolutamente segura y solo pueda ser vista por personas que conozcas. Antes de publicar fotos de otra persona, es mejor pedir primero su permiso.

Verifica que el email se envía a la persona correcta

Asegúrate de enviar el mensaje a la persona correcta. Revisa la ortografía y asegúrate de agregar a tu amigo a tu lista de contactos del programa de correo electrónico. Muchos servidores de buzones bloquean el correo no deseado y tu mensaje puede quedar atrapado en la basura. Entonces, antes de que te ofendas porque tu amigo no ha respondido, verifica que lo haya recibido.

Además, verifica que la dirección de correo electrónico de tu amigo sea personal.  Muchas familias comparten la misma dirección de correo electrónico, por lo que puede ser vergonzoso si la madre o el hermano mayor de tu amigo leen un mensaje privado que enviaste.

No creas todo lo que lees en Internet

El hecho de que alguien publique en línea que tiene 13 años de edad no significa que realmente los tenga. O que una niña es realmente una niña, o un niño es realmente un niño.

El problema con Internet es que cualquiera puede esconderse detrás de un ordenador, por lo  que nunca puedes estar seguro de con quién te estás comunicando. Les decimos a nuestros propios hijos que nunca acepten amigos en línea que no conozcan en persona

No contestes a un mensaje de odio con odio

Es mejor alejarse del ordenador y enfriarse. Piensa antes de enviar un mensaje. Los mensajes espontáneos y emocionales pueden resultar ofensivos e hirientes. Enviar mensajes de enojo, que amenazan u hostigan a otro, te convierte en un acosador.

Si recibes un mensaje de odio, resiste la necesidad de responder. Una reacción es exactamente lo que busca un cyberbully. Se deleita en el sentimiento de poder y control a través del miedo y la ansiedad que se le impone a la víctima. Mostrarás más poder al ignorarlos que al reaccionar.

Nunca abras mensajes de extraños

Tu madre siempre decía: «No hables con extraños en la calle». Bueno, lo mismo se aplica a la comunicación en línea.

Si no sabes quién es el remitente, elimina el mensaje de inmediato, sin importar cuán curioso sea. No solo puede ser correo de odio, sino que a menudo los virus se envían de esta manera.

Mantén tu ordenador seguro e ignora a extraños. Si no estás seguro de qué hacer, pregunta a tus padres o a un adulto.

No reenvíes cadenas de mensajes

Aunque a todos les gusta recibir correos electrónicos divertidos, no todos tienen el tiempo o la paciencia para ellos. Pregunta antes de enviar chistes o correos electrónicos largos.

Los correos electrónicos en cadena obstruyen los servidores de correo electrónico e incluso pueden asustar a los niños más pequeños. Algunos acosadores cibernéticos usan el correo en cadena para encontrar nuevas víctimas para aprovecharse, así que elimina cualquiera que recibas.

Los correos electrónicos falsos también pueden asustar innecesariamente a otros con información que simplemente no es cierta y que contiene leyendas, rumores y mitos. Este tipo de correo electrónico puede ofender a algunas personas que pueden no reaccionar tan amablemente al mensaje.

Envía correos con copia oculta

Si decides reenviar un mensaje a más de un amigo, usa el BCC (Copia oculta) para enumerar sus destinatarios de correo electrónico. De esta manera, el receptor no tiene que desplazarse por una larga lista de direcciones de correo electrónico.

Esto también sirve como una característica de seguridad. Los spammers pueden obtener direcciones de correo electrónico de esta manera y usarlas para enviar más spam a personas que no son realmente amigos.

Cuidado con ciertos temas

Todos tenemos opiniones sobre todos los temas, pero hay ciertos temas que debemos tener más en cuenta al dar nuestra opinión.

Ten en cuenta que Internet es global e incluye una mezcla de culturas, géneros y edades. Lo que está bien decir o hablar en los Estados Unidos puede no estar bien en China, Australia o Rusia.

Trata y sé ​​respetuoso con los demás cuando discutas temas controvertidos como la religión, la política, el género o la guerra. Está bien tener una opinión, pero ten en cuenta el punto de vista de los demás. Y nunca intentes lastimar intencionalmente a alguien en línea para intentar transmitir tu punto de vista. Simplemente no funcionará y puede convertirse en algo peligroso.

No publiques ni envíes nada muy privado

Si tienes algo realmente privado para compartir, es mejor hablar con la persona cara a cara o por teléfono.

Los mensajes pueden ser engañados o enviados a la persona equivocada involuntariamente y luego ser utilizados por ciberdelincuentes para acosarte. Si no estás dispuesto a que otros lo vean o lo lean, no lo publiques.

Los tribunales permiten que otros lean tus correos electrónicos en circunstancias especiales y los reclutadores suelen buscar en Google a sus solicitantes para ver qué tipo de persona pueden contratar. ¿Encontrar una chica fiestera? en línea puede costarle una posible oportunidad de trabajo.

Lo que se publica en línea por lo general permanece en línea, por lo que es mejor buscar en Google de vez en cuando para ver qué aparece. Si hay algo que pueda dañar tu reputación o atraer a un ciberbully o posiblemente a un pedófilo, entonces comienza a tomar medidas para eliminarlo.

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