Juegos online, chats, foros y blogs son visitados cada día por millones de menores.

Y a la vez son los medios más sencillos para obtener sus datos personales.

Pero, ¿qué pasa con esos datos que los menores ponen en Internet?

En este post te cuento cómo proteger los datos de los menores en Internet.

Protección de datos de menores

Igual que educamos a nuestros hijos en diferentes hábitos más arraigados en nuestra sociedad debemos educarles en un uso seguro de la red.

Internet se ha convertido en un medio de comunicación básico hoy en día y esto nos obliga a indicarles, desde pequeños, cuáles son las virtudes y los peligros de la red de redes.

El Reglamento europeo de Protección de Datos (RGPD) regula la protección de los datos personales de menores de edad.

Debemos educar a los menores en un uso seguro de la red

Pero sobre todo el principal esfuerzo estará en la protección de la privacidad en edades infantiles.

Los usuarios menores son los que más riesgos pueden sufrir en estos servicios digitales, con lo que será necesario,

  • involucrarse en su educación y
  • implantar una serie de funciones adaptadas a este grupo poblacional.

Consentimiento como base del tratamiento

Es fundamental saber, antes que nada, que para poder tratar nuestros datos personales es necesario nuestro consentimiento expreso.

En el caso de los menores de 14 años, ese consentimiento deberán facilitarlo sus padres o tutores.

¿Pero qué ocurre en Internet?

Aquí es el menor el que está delante de la pantalla, facilita sus datos y marca la casilla de aceptación.

Y empieza el problema.

Limitaciones

Por eso, los menores de 14 años deben estar supervisados siempre por un adulto cuando faciliten sus datos personales en Internet. Estos no pueden acceder a las redes sociales si no cuentan con consentimiento paterno. Sin embargo, las utilizan, con o sin éste.

La solución no consiste en privarles Internet, sino empezar a informarles y advertirles lo antes posible sobre:

  • la importancia de usar Internet con sentido común,
  • protegiendo su identidad y
  • con la condición de una supervisión periódica.

Y así asegurar de que la configuración de la privacidad es la adecuada y de que no están expuestos a otros peligros.

Menores y redes sociales

Son el ultimo “boom” en Internet. Las redes sociales sirven para relacionarse con sus amigos, en ellas conocen a mucha gente y facilitan, con mucha confianza, sus datos personales.

Las redes sociales son una buena ayuda para la socialización del menor, por ello, hay que apoyar que las utilicen, pero hay que inculcarles el criterio de que elijan muy bien a quién agregan como amigo, porque ese amigo va a tener sus datos personales y estos datos pueden ser utilizados en su contra.

Te voy a dar unos consejos para proteger la privacidad de los menores en las redes sociales:

menores y las redes sociales, ¿como protegemos su privacidad? reglamento europeo de proteccion de datos

1. Configurar de manera detallada las opciones de privacidad

Se trata de un consejo fundamental pero  mal aceptado.

Explicarles cómo configurar las opciones de privacidad es importante. Pero lo fundamental es echarles una mano para conocer cómo funcionan y las posibles consecuencias de una mala configuración así como las limitaciones de estas opciones.

Política de privacidad en Facebook

La red social indica que ha diseñado diversas funciones para los menores que les recuerdan con quién comparten información y que limitan las interacciones con desconocidos.

Entre esas acciones están:

  • informar a los menores acerca de lo que conlleva publicar contenido de forma pública,
  • evitar que la información confidencial, como los datos de contacto de los menores, el colegio donde estudian y su fecha de nacimiento, aparezca en las búsquedas de todos los usuarios.
  • tomar las medidas necesarias para recordar a los menores que solo deben aceptar solicitudes de amistad de personas que conozcan.

Aquí te dejo el enlace a la política de privacidad de Facebook, donde explican:

  • qué tipo de datos recogen,
  • para qué los utilizan,
  • con quién los comparten y
  • cómo ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión o portabilidad.

Privacidad en Tinder y Badoo

Estas aplicaciones de citas han prohibido su uso a menores de 18 años.

En las condiciones de uso de Badoo se especifica esa prohibición para menores de 18 años. E incluso existe la posibilidad de denunciar perfiles de menores.

Tinder, en su política de privacidad y condiciones del servicio establece igualmente la prohibición de crear una cuenta con menos de 18 años.

El problema de todo esto es que se trata de una medida difícilmente aplicable, ya que es muy complicado establecer mecanismos que permitan saber con certeza la edad de una persona. Si el único control es preguntar a los usuarios qué edad tienen, no funcionará. Los niños y los jóvenes mentirán con el fin de poder seguir utilizando la aplicación.

Privacidad en Youtube

Desde hace unos años Youtube se ha convertido en una alternativa muy seria a la TV para muchos niños.

Una alternativa que los propios padres han adoptado con fuerza debido a:

  • sencillez de la aplicación,
  • posibilidad de acceder a contenido casi inacabable,
  • su gratuidad y
  • que Youtube sirve muchas veces de “canguro digital” de los niños.

Pero el uso de Youtube por parte de menores de edad tiene particularidades a nivel de:

  • privacidad y su seguimiento,
  • creación de contenido,
  • comentarios o
  • incluso ciberacoso.

Dada la novedad de la plataforma para muchos padres, esto puede pasar desapercibido.

En su política de privacidad, YouTube dedica un apartado específico a la protección de los menores.

2. Reconocer las funciones y las consecuencias de cada acción

Es habitual confundirse y colocar en lugar erróneo alguna información. Hace tiempo Facebook realizó modificaciones en este sentido informando gráficamente sobre en qué lugares y de qué forma se propagaría un determinado comentario.

Aunque esa acción produzca el efecto buscado, con frecuencia ignoramos qué otras consecuencias tiene. Se trata de un terreno donde la iniciativa depende de la red social.

Igual ocurre en el proceso de alta, donde es interesante advertir que las condiciones planteadas son de especial importancia y afectan a cómo y dónde pueden usarse nuestros datos. Por eso es necesario leerlas detalladamente.

3. Proteger los datos personales

Se trata de datos esenciales y por ello es necesario darles una especial protección. En esta tarea estamos protegidos por las leyes aunque, a pesar del gran camino andado, no siempre son eficientes o aplicables.

Este es un aspecto clave. Los datos (imágenes, informaciones…) aunque en muy distintas formas, suelen tener origen en uno mismo.

Ése es el primer filtro.

Parece evidente pero damos demasiada información sobre nosotros mismos sin reflexionar sobre su oportunidad en diferentes momentos o contextos.

4. Mantener una actitud proactiva en la defensa de los datos propios

En las redes sociales también son muchos los datos que unas personas facilitan sobre otras. Y es, especialmente en la adolescencia, muy común que lo hagan de manera inconsciente, negligente, compulsiva o incluso temeraria.

Para evitarlo debemos mantener una actitud proactiva en defensa de la privacidad y ello implica tres acciones:

  • informar a los demás sobre lo que opinamos al respecto,
  • vigilar lo que se publica sobre nosotros y
  • ejercer, en su caso, nuestro derecho a eliminarlos.

Un ejemplo muy claro es el etiquetado en las fotografías.

5. Evaluar las actitudes y condiciones de privacidad de los contactos

Los contactos, a quienes se llaman “amigos”, son un factor clave en relación a la propia privacidad.

Sin embargo, los adolescentes pueden añadir fácilmente varios cientos de amigos que tendrán criterios desconocidos y dispares. Al margen de su actitud, es importante conocer las condiciones en las que usan las redes sociales.

Estas condiciones hacen referencia a sus conocimientos y competencias y a sus configuraciones de privacidad.

Puede ser que un contacto al que consideramos respetuoso afecte de manera involuntaria nuestra privacidad con una configuración y/o acción inadecuada.

Navegación de menores en paginas web

Internet es un excelente medio que se utiliza no sólo para informarse sino para comunicarse e interactuar con otras personas.

Las ventajas de Internet son infinitas pero, igual que ocurre con otros medios de comunicación, el acceso a Internet por los menores también tiene su cara menos amable. Los menores podrán acceder a contenidos que no siempre nos gustaría que vieran.

Navegar en Internet con los niños es una experiencia importante y entretenida. Antes de comenzar es importante tener en cuenta que, igual que otros medios de comunicación, la web debe usarse con criterio.

En caso de que el niño sea lo bastante mayor como para escribir palabras en el teclado y acceder a Internet, los padres deben vigilar y supervisar:

  • lo que ven y escuchan sus hijos,
  • a quién conocen y
  • qué datos personales comparten con otros usuarios.

Ese acceso libre y sin censuras con el mundo puede ser realmente peligrosa.

Aunque Internet tiene ventajas, también tiene su lado oscuro:

  • un mundo lleno de imágenes y lenguaje inadecuados y
  • delitos que se esconden tras identidades falsas.

Preguntas frecuentes

En caso de padres separados, ¿puede uno de ellos publicar fotos del menor sin el consentimiento de la otra parte?

El consentimiento deberá ser prestado por ambos padres o tutores.

Por tanto, sí puede, pero el progenitor que quiera publicar una imagen de su hijo menor debe recabar previamente el consentimiento del otro y, en caso de desacuerdo u oposición, cualquiera de los dos podrá acudir a los Tribunales.

Publicación de fotos de menores en centros educativos, actividades…¿como hacerlo legalmente?

En casos de eventos organizados por el centro escolar debemos diferenciar:

  • Si es un evento ajeno a la función educativa que cumple el centro escolar:
    • Si es el propio centro escolar el que procede a la grabación de la imágenes deberá informar a los interesados, los propios menores si tienen más de 14 años y, si fueran más pequeños, a sus padres o tutores de:
      • finalidad de la grabación de las imágenes,
      • divulgación que se va a hacer,
      • si van a publicarse en páginas web, en redes sociales, o en cualquier otro tipo de publicación y
      • solicitar su consentimiento.
    • Si la toma de imágenes se realiza por los familiares de los alumnos no se requeriría un consentimiento expreso ya que la autorización paterna para participar en un evento en el que se van a tomar las imágenes de los participantes por sus familiares implicaría ese consentimiento. Pero siempre que su uso se realice en el ámbito doméstico y personal de los particulares. En esos supuestos no resulta de aplicación la legislación de protección de datos.
  • Si el evento está dentro del ejercicio de la función educativa de los centros la utilización de los datos para dicha finalidad se entiende amparada en la Ley Orgánica de Educación.

Sanciones

Tratar datos personales sin el consentimiento válido del afectado supone una infracción grave. Y puede ser objeto de importantes sanciones con el RGPD.

De ahí la importancia de que, al facilitar los datos personales en Internet, nos informen claramente sobre cómo van a tratar esos datos y a quién se los van a ceder.

Hace unos meses la AEPD imponía una sanción a WhatsApp y a Facebook de 300.000 € a cada uno por ceder datos sensibles de los usuarios sin contar con su consentimiento expreso.

Recuerda: si consideras que alguien está tratando tus datos personales sin tu consentimiento, puedes denunciar ante la AEPD.

Modelo

Aquí te dejo el modelo de denuncia ante la AEPD

¿Necesitas cumplir el RGPD?

¿Sabemos proteger los datos de los menores en Internet?
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