¿Cuántas veces habremos aceptado “las condiciones y términos de uso”, sin haberlas leído? La globalización de Internet, el avance ocasionado por el big data, ha provocado que cada vez tengamos menos control sobre los datos personales que cedemos, o que los cedamos sin darle importancia.

¿Qué son los data brokers?

Al navegar por Internet se deja un rastro acerca de las cosas que nos gustan, lo que pensamos, preferencias, ideología, etc. Hacemos “click” sin prestar atención pensando que esos datos desaparecerán, que son datos sin importancia, pero no desaparecen.

Estos datos son utilizados por los llamados “data brokers” o “corredores de datos”, son empresas dedicadas a conocer los datos personales de los usuarios de Internet.

Estos datos son utilizados por los llamados “data brokers” o “corredores de datos”, son empresas dedicadas a conocer los datos personales de los usuarios de Internet.

Lo hacen utilizando datos pequeños, que parecen insignificantes, como puede ser “un me gusta en Facebook”, cruzándolo, por ejemplo, con los datos acerca de la camisa que se compró por Internet la semana pasada.

A partir de estos datos, estas empresas consiguen saber todo de ti, creando bases de datos, sobre preferencias, estado civil, o, dedicación de cada persona.

Estas empresas se dedican a comerciar y a ceder los datos acumulados, lo que entraña un gran peligro ya que pueden ser utilizados para fines que vulneren derechos fundamentales de las personas.

Si bien, la gran problemática reside en que a la hora de ceder nuestros datos no damos importancia suficiente y no leemos las políticas y condiciones de uso, entonces ignoramos a quién van a ser cedidos y para que van a ser utilizados nuestros datos.

ejemplos proteccion de datos

Experian, Equifax, Epsilon o Acxiom son algunas de las empresas más importantes del mundo de los comerciantes de datos, los mercaderes de la intimidad. Juntos suman más de 8.500 millones de euros en facturación. Experian, por ejemplo, presume de que cada día realiza en todo el mundo 3,5 millones de informes de deuda y, en tiempos de anonimato online, más de “500.000 comprobaciones de que alguien es quien dice ser”.

Privacidad y seguridad en España

España es considerado como uno de los países más proteccionistas en materia de protección de datos.

Con la entrada en vigor del Nuevo Reglamento Europeo de Protección de Datos, que se aplicará a partir del 25 de mayo de 2018, las empresas que carezcan de un establecimiento en la Unión Europea, cuando presten sus servicios a ciudadanos Europeos, sus datos no podrán ser exportados a países que no garanticen unos mínimos de seguridad respecto al tratamiento de datos y éstas empresas se verán obligadas a nombrar un representante dentro de la Unión Europea.

También se exige por el Nuevo Reglamento como requisito que a la hora de dar el consentimiento sobre el uso de nuestros datos debe especificarse la finalidad para la cual van a ser recogidos.

Se exige es una mayor transparencia en cuanto al modo de obtener este consentimiento, así como respecto de las políticas de privacidad de las empresas, ya que en muchas ocasiones las empresas ofrecen servicios muy diversos y no dejan claro aquello para lo cual el usuario esta cediendo sus datos.

¿Qué ha provocado que tus datos personales sean negocio?

La masificación y el avance de Internet ha provocado que las empresas quieran conocer de manera exhaustiva las preferencias de los usuarios para poder ofrecerles productos que puedan interesarle.

Para ello, lo que se pretende es personalizar hasta el extremo la publicidad que cada usuario recibe, con lo cual, cuántos más datos tengan acerca de sus preferencias obtendrán un mayor número de ventas y por lo tanto un mayor beneficio.

Esas cookies de las que nos informa (en algunos casos) el navegador, los enlaces que compartimos, esa foto de “aquí sufriendo” marcada como “playa X, ciudad Y, país Z” con precisión de satélite, es como un pequeño ejército de espías. Alimentado por nosotros mismos y el culto al ego que han originado las redes sociales. Hoy, todos y cada uno de nosotros somos a la vez Fausto y Mefisto. Y los data brokers, demonios menores, carroñeros de todo lo que dejamos detrás cada vez que presumimos de nuestro pacto con los señores del Infierno de la Privacidad.

¿Necesitas cumplir el RGPD?

¿Estarías dispuesto a vender tus datos personales?
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