Nos pregunta un lector cuál es el sustento legal para exigir que una recopilación de correos electrónicos destinados a un uso comercial deba cumplir con la regla del doble opt-in.

Confirmar email

Antes de nada vamos a aclarar lo que significa tal concepto.

Opt-in (optar por, en castellano) es como se denomina la acción de un usuario que se suscribe a un boletín, newsletter o lista de correo de forma voluntaria, normalmente a través de un formulario insertado en un sitio web.

A primera vista podría parecer que tal acción es suficiente para sustentar el consentimiento que la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) exige para legalizar el envío de comunicaciones comerciales, pero sin embargo hemos de tener en cuenta que con sólo esto no podemos tener la absoluta seguridad de que el dueño de tal dirección electrónica es quién ha introducido ese dato. Cualquiera de nosotros conoce decenas, cientos o incluso miles de correos electrónicos que podrían ser inscritos en un formulario sin que su legítimo poseedor haya prestado consentimiento alguno.

Es por ello que para asegurarse la procedencia legítima, se recurre al envío de un mensaje que mediante una acción expresa (hacer clic en un botón o en un enlace, como en la imagen que acompaña este artículo) pide confirmar el deseo de suscripción. Esto es lo que se denomina doble opt-in.

Finalmente hay que recordar que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) indica en su Guía para la lucha contra el spam:

La Ley de Servicios de la Sociedad de la Información establece que corresponde a la Agencia, la imposición de sanciones en el caso de infracciones por el envío de comunicaciones comerciales no solicitadas realizadas a través de correo electrónico o medios de comunicación electrónica equivalentes, sin cumplir las siguientes previsiones:

  • Queda prohibido el envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas, salvo que exista una relación contractual previa, siempre que el prestador hubiera obtenido de forma lícita los datos de contacto del destinatario y los empleara para el envío de comunicaciones comerciales referentes a productos o servicios de su propia empresa que sean similares a los que inicialmente fueron objeto de contratación con el cliente.
  • El destinatario podrá revocar en cualquier momento el consentimiento prestado a la recepción de comunicaciones comerciales con la simple notificación de su voluntad al remitente. A tal efecto, los prestadores de servicios deberán habilitar procedimientos sencillos y gratuitos para que los destinatarios de servicios puedan revocar el consentimiento que hubieran prestado, y deberán facilitar información accesible por medios electrónicos sobre dichos procedimientos.

 

El porqué de la necesidad del doble opt-in para listas comerciales de emails
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  1. En este caso, y sin que sirva de precedente, la Ley parece tener un sentido común. Pero hay que contrastar siempre en caso de duda porque en esta Ley, es el sentido menos común.

    Saludos.


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