En el 2016 la AEPD impuso una multa de 150.000 euros a Google por notificar a los medios de comunicación el ejercicio del derecho al olvido. Se consideró por la AEPD que el buscador estaba cometiendo una infracción grave del RGPD al revelar la identidad de la persona y las razones por las que había solicitado el ejercicio de su derecho al olvido.

Ahora la Audiencia Nacional ha anulado esa sanción por considerar que el derecho al olvido aún no estaba suficientemente regulado y la AEPD usó esa resolución para precisarlo. Y eso es contrario a la ley.

Falta de regulación del derecho al olvido

Este tribunal considera que el derecho al olvido consiste en la opción de evitar que un determinado enlace aparezca en Google pero no supone el derecho a que ese enlace se elimine completamente de Internet. Además, en la fecha de la sentencia de la AEPD, el derecho al olvido no estaba suficientemente regulado.

Se oponen a la actuación de la AEPD al existir dudas sobre la forma en la que debía aplicarse esa multa. Consideran que la AEPD no razonó adecuadamente la forma en que debe funcionar el derecho al olvido.

A través de un proceso sancionador no deben establecerse normas interpretativas sobre este tema tan complejo y nuevo puesto que hasta la propia AEPD manifestó que tenía importantes dudas.

Ya el Tribunal Constitucional en varias sentencias ha indicado que no pueden utilizarse las multas para regular la manera en la que una ley debe aplicarse.

Lo que se critica en esta sentencia de la Audiencia Nacional es que la AEPD usara un procedimiento sancionador para especificar cómo deben los buscadores aplicar el derecho al olvido. No entra en la cuestión de si Google debió o no notificar ese derecho al olvido a los medios de comunicación.

Aplicación a las noticias del derecho al olvido

A través del derecho al olvido se pretende que Google desindexe determinadas páginas de gobiernos e instituciones que con el tiempo queden desactualizadas o fuera de contexto.

Por ejemplo, en el caso de notificaciones de multas que se publican en el BOE al no localizar al interesado. Esa multa quedaría asociada a esa persona durante mucho tiempo aunque ya la haya abonado.

Así surgió la primera sentencia del Tribunal de Justicia europeo reconociendo este derecho al olvido a un ciudadano español. Eso supuso el inicio de múltiples solicitudes de ciudadanos para eliminar enlaces y contenidos que consideraban dañinos para su persona.

Muchas de esas reclamaciones fueron contra informaciones publicadas en los medios de comunicación lo que hizo que se criticara por los expertos la intromisión del derecho al olvido en la libertad de expresión y la imprecisión de este derecho.

Se trata de una colisión entre dos derechos derechos fundamentales: el derecho a la intimidad, privacidad y protección de datos personales y el derecho a informar y recibir información verídica.

Cuando Google comunica a los medios de comunicación el ejercicio del derecho a olvido sin facilitarles los datos personales de quien ha ejercido ese derecho está favoreciendo la libertad de expresión. De esa forma puede impedirse que existan abusos en el ejercicio del derecho al olvido y que se elimine información considerada de interés público.

Escribe aquí tu comentario

Deja un comentario

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.