La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) investiga en Madrid un uso fraudulento de datos personales de sus socios.

Se ha denunciado que, ante las elecciones próximas a la Junta General de la SGAE, ex-candidatos han accedido a datos personales de los socios sin su consentimiento para boicotear esas elecciones.

La investigación está abierta.

Campaña electoral en la SGAE

El día 26 de octubre está previsto celebrar elecciones a la Junta General de la SGAE.

En estos comicios, los socios de la SGAE con derecho a voto podrán elegir a los 39 miembros de la nueva Junta Directiva de la entidad, que escogerá a su vez al presidente de la SGAE.

El mismo día en que comenzó la campaña electoral quince músicos retiraron sus candidaturas. Entre ellos estaban Álvaro Urquijo, Kiko Veneno, Jota (Los Planetas) y Nino (Lori Meyers). Aspiraban a ocupar asiento en alguno de los cuatro colegios que conforman la ejecutiva de la entidad. Pero anunciaron su retirada y aseguraron que no aceptarían los resultados de este proceso interno.

Estos, utilizando su condición de candidatos, accedieron a datos de los socios. Y les enviaron correos electrónicos pidiendoles que no votaran. Después se retiraron de los comicios.

Ahora la entidad ha abierto una investigación sobre el uso fraudulento de datos por parte de estos ex candidatos.

Imposibilidad de voto electrónico

El voto electrónico para estas elecciones era una demanda irrenunciable de la SGAE, pero la entidad comunicó a mediados de septiembre la imposibilidad legal de habilitar el sistema.

Los candidatos retirados recordaron en un comunicado el apercibimiento del Ministerio de Cultura y Deporte para justificar su postura. “Es precisamente por la negativa a permitirnos ejercer el derecho de voto electrónico por lo que la propia SGAE deslegitima el proceso electoral”, lamentaron. A esto añaden que no son “los únicos” que se han retirado del proceso electoral “aunque no se informe adecuadamente de ello a los socios”.

Tratamiento de datos sin consentimiento

Las entidades necesitan obtener el consentimiento de los afectados siempre que realicen un tratamiento de sus datos personales

Todos los autores que presentaron su candidatura a la Junta Directiva tienen acceso a todo el censo electoral. Y por tanto a los datos personales de los socios de la entidad.

Al retirarse de los comicios, los ex candidatos enviaron una serie de correos a los socios de la SGAE insistiendo en que no votaran. Desde la SGAE consideran que utilizaron estos datos, en vez de para hacer campaña, para “boicotear las elecciones”.

Y es que la intención de estos ex candidatos es retirar sus repertorios de la entidad de gestión si a 31 de diciembre no se han solucionado los problemas internos de la sociedad.

Fuentes cercanas al caso confirman que algunos de los autores que han recibido estos correos se han quejado a la comisión electoral de la SGAE, al entender que se está “violando la Ley de Protección de Datos”.

Ahora la Comisión electoral está investigando una filtración de datos. Decidirá en los próximos días si se ha hecho un uso apropiado o no de ellos y si la actuación de los ex candidatos ha sido correcta.

Según la normativa de Protección de Datos, necesitamos obtener el consentimiento de los afectados siempre que realicemos un tratamiento de sus datos personales, es decir, la gran mayoría de las entidades deberán solicitar a sus clientes o socios una autorización para tratar con sus datos.

Excepciones al consentimiento

El RGPD establece una serie de supuestos en los que no es necesario recabar el consentimiento:

  • Datos que se recojan para el ejercicio de las funciones de las Administraciones Públicas en el ejercicio de sus funciones.
  • El tratamiento de los datos busque proteger un interés vital para el interesado.
  • Datos aludan a las partes del contrato de una relación laboral, administrativa o comercial y éstos sean precisos para su cumplimiento o mantenimiento.
  • Datos figuren en fuentes accesibles para el público.

En el caso que nos ocupa no existe ninguno de estos supuestos por lo que hubiera sido necesario el consentimiento de los socios.

El hecho puede ser sancionado por la AEPD como infracción grave.

¿Necesitas cumplir el RGPD?

Uso fraudulento de datos en la SGAE
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