No existe el "buzoneo electrónico"

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Buzoneo spamEl spam es spam te inventes lo que te inventes, y sencillamente enviar un email o correo electrónico promocional a una persona de la que no tienes un consentimiento explícito es una actividad de riesgo que puede terminar en denuncia y sanción por parte de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Cuando se recibe una notificación de la AEPD con la apertura del procedimiento sancionador el denunciado suele buscar debajo de las piedras cualquier excusa que intente justificar su o sus envíos, olvidando que en un procedimiento legal el único recurso posible es la propia ley.

Así por ejemplo, el Procedimiento Nº PS/00178/2013 (descarga gratuita en PDF al final del artículo) se inicia cuando la AEPD recibe un escrito en el que el denunciante declara haber recibido un correo electrónico publicitario (spam), sin consentimiento previo, de una tienda de informática anunciando su apertura.

La denunciaba presentó alegaciones en las que señalaba:

No existe ni ha existido relación comercial con la denunciante ya que se trataba de hacer un “buzoneo electrónico” publicitario.

La AEPD indica en los Fundamentos de Derecho de la resolución:

En el presente caso la denunciada no ha acreditado la existencia de autorización previa (consentimiento) por parte de la denunciante para enviarle el correo electrónico publicitario objeto de denuncia, ni la existencia de relación contractual entre ambos que le exoneraría de tal requisito legal lo cual incumple la prohibición de enviar comunicaciones comerciales por medios de comunicación electrónica o similares recogida en el artículo 21.1 de la LSSI, sin que resulte relevante el hecho que la dirección de la denunciante se encontrara accesible al público en su página web, pues la norma no establece limitación alguna a la prohibición de envió de información comercial.

Y por tanto, el Director de la AEPD RESUELVE:

PRIMERO: IMPONER a Dña. A.A.A., por una infracción del artículo 21.1 de la LSSI, tipificada como leve en el artículo 38.4.d) de la LSSI, una multa 600 €, de conformidad con lo establecido en los artículos 39 y 40 de la citada LSSI.

La comparación con el “buzoneo” es totalmente absurda, ya que para meter un folleto en un buzón no es necesario ningún dato personal, es una acto mecánico, mientras que para el envío de un correo electrónico hay que introducir una dirección electrónica, y para que esto sea legal necesitamos el consentimiento del receptor.

 

No existe el "buzoneo electrónico"
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