Derecho al olvido y Reglamento Europeo de Protección de Datos

1339
derecho al olvido en Internet

El Derecho al olvido es el derecho que tiene toda persona a modificar, cancelar o borrar sus datos personales que estén en posesión de terceros (entidades o personas).

Hasta hace unos años esto era una tarea relativamente sencilla de llevar a cabo pero se ha ido complicando notablemente con la llegada de Internet. Son muchos los datos personales que se acumulan en la red, y son muchas las personas que pueden acceder a los mismos. Un ejemplo lo tenemos en las famosas “cookies” de Internet, que posibilitan que, al acceder a una web, se nos pueda recordar. Un buen ejemplo es cuando se entra en una web de compra de productos para informarnos sobre un artículo concreto y, más tarde, al mismo usuario se le van mostrando anuncios del mismo producto buscado en su día. Igual sucede en las redes sociales: si el usuario indica que le gusta una cosa, pasa ser vulnerable a que se le envíen anuncios de propuestas vinculadas con sus gustos.

Este Derecho al olvido se regula en el nuevo Reglamento Europeo de Protección de Datos aprobado por el Parlamento europeo que ha entrado en vigor el 25 de mayo.

¿Por qué es necesario el derecho al olvido en Internet?

A principios de los años noventa, una ilustración cómica del The New Yorker avisaba de que “on internet nobody knows you’re a dog” (un perro que usa un ordenador le dice a otro que en Internet nadie se da cuenta de que eres un perro). Desde entonces, se ha insistido una y otra vez en que el anonimato en Internet complica enormemente la persecución de los delitos que se realizan en la red. Sin embargo, esto ya no es tan cierto en la medida que cada vez hay más mecanismos para vigilar el rastro que dejamos al navegar por Internet. De hecho, hoy en día se combinan los “anónimos”, aquellos que o bien operan en la red con la IP anónima o falseada o bien propagan información a través de servidores situados en países en los que las leyes, si existen, tienen muy poco valor, con los “expuestos”, que son el resto de mortales sin conocimientos avanzados de la web.

¿Podemos suprimir nuestro pasado de las redes?

Como hemos indicado anteriormente, la información personal almacenada en Internet es impresionante.

Desde la Unión Europea y desde otros lugares del mundo, se está actuando para que el derecho al olvido en Internet sea una realidad. La normativa española y europea de protección de datos personales se aplica a Google. Un razonamiento que los abogados de Google han propuesto tanto en los casos presentados ante la AEPD como en los presentados ante los tribunales es la no utilización de la normativa europea y española al buscador, debido a que posee el domicilio social en California y proporcionar servicios únicamente desde esa ubicación. El Tribunal Europeo ha establecido la aplicabilidad de esta normativa a Google, lo que significa que las distintas autoridades europeas de protección de datos podrán seguir evaluando y reclamando a Google Inc., con sede en EE.UU., y al resto de motores de búsqueda, redes sociales y plataformas web la observancia de la normativa europea, siempre que éstas fijen sedes en un Estado miembro con objetivos comerciales o publicitarios dirigidos a los ciudadanos de ese Estado.

Google al “indexar” realiza un tratamiento de datos personales.

Si consideramos el “tratamiento de datos” como “cualquier acción o conjunto de acciones, realizadas o no mediante procesos automatizados, y aplicadas a datos personales, como la recopilación, inscripción, organización, custodia, confección o transformación, extracción, consulta, uso, notificación por transmisión, difusión o cualquier otro sistema que posibilite el acceso a los mismos, cotejo o interconexión, así como su obstrucción o anulación”, no existe ningún debate sobre el hecho de que Google realiza un tratamiento de datos personales actividad así como los motores de búsqueda, que rastrean e indexan para facilitar la búsqueda a millones de cibernautas.

Responsabilidad de los motores de búsqueda en Protección de Datos

Los buscadores sólo son responsables de ese tratamiento de datos que efectúan al indexar en caso de que mantengan los datos en la memoria caché, o no acaten los códigos de exclusión o el resto de normas técnicas usadas en origen. Desde Google, se recomienda utilizar herramientas como las etiquetas meta, entre las que se encontraría la probabilidad de dar “caducidad” a la información. Sin embargo, cualquier tentativa prudencial de eludir la indexación por parte de quien publica la información en origen es suficiente para desplazar la responsabilidad, que por defecto reincide en quien publica algo falso e incluso legítimo, al buscador. La finalidad de los motores de búsqueda es permitir el acceso a la información que nos interesa, considerando nuestras pautas o criterios de búsqueda. Asignar responsabilidad a los buscadores por lo que indexan, y eximir de ésta a los autores de la divulgación en origen produciría un efecto más que negativo para el universo digital.

¿Cómo ejercer el Derecho al olvido?

Eliminar por completo nuestro rastro en Internet es muy complicado pero no es imposible. No se puede solicitar directamente la eliminación de toda la información referente a una persona, sino que este proceso requiere identificar uno por uno el contenido que deseamos borrar e iniciar los trámites más adecuados para eliminarlos con una petición individual para cada uno de ellos.

Los pasos que debemos dar si queremos impedir la difusión de información personal a través de Internet, así como las formalidades indispensables para lograr ese objetivo son:

Reflexiona antes de compartir

En el mismo instante en que subimos cualquier información a Internet perdemos el control de ella. Por ello, es necesario siempre considerar antes qué queremos compartir en Internet y qué relevancia deseamos que tenga.

Contacta con el editor

Si la supresión de la información no está en nuestras manos porque no se nos da esa opción o porque no hemos sido nosotros los que la hemos subido, debemos ponernos en contacto con el editor de la página web en la que se incluyen esos contenidos.

Ejercita el Derecho al olvido

Si con el anterior punto no logramos nuestro objetivo porque el sitio web no hace nada al respecto o no nos otorga esa eliminación, tenemos otra alternativa: limitar el acceso a esos contenidos que no han sido suprimidos. ¿Cómo? Solicitando a los buscadores que no los indexen. A través de esta vía, la información no se borra del site el que está publicada, pero no será tan accesible ya que no se mostrará entre los resultados en caso de que intenten buscar el nombre y apellidos del solicitante. No obstante, para que se pueda aplicar el derecho al olvido, la reclamación tiene que reunir unos requisitos como que la información esté obsoleta y recoja datos del pasado que ya no se corresponden con la realidad o que consideremos que la información es irrelevante, inadecuada o que daña nuestra imagen.

Recurre a la vía administrativa o judicial

Si el usuario ya ha consumido todas las vías anteriores y no está satisfecho con las decisiones adoptadas por los responsables de los buscadores, puede acudir a una autoridad local con competencia en protección de datos para que inspecciones las soluciones que ha obtenido a partir de sus reclamaciones.

Formulario para ejercer el Derecho al olvido

Google ha establecido un formulario ‘online‘ para que los ciudadanos europeos pueden solicitar que se quiten los enlaces que se estime que contienen un material censurable. Este es el primer paso para cumplir con una sentencia judicial que amparaba el derecho de los afectados a la retirada de información personal del buscador en determinados casos. Se pide a los usuarios que vayan rellenando el formulario y que esperen a recibir una notificación cuando inicien el procesamiento de las solicitudes.

ejemplos proteccion de datos

Google ofrece un formulario para el ‘derecho al olvido’ y ha tenido más de 40.000 solicitudes en tres semanas, 12.000 solicitudes en las primeras 24 horas. RTVE Noticias

Google también informa de que este formulario “es un paso inicial” y espera que en los próximos meses puedan cooperar estrechamente con la autoridades de protección de datos y otras entidades. Para que los usuarios puedan realizar esta solicitud, deben enviar un duplicado digital de una identificación oficial -como por ejemplo el carné de conducir- e indicar qué país europeo de la lista de los 32 que se dan a elegir corresponde con la petición.

Derecho al olvido y Reglamento Europeo de Protección de Datos
4.44 (88.89%) 9 votos

Dejar respuesta